El futuro será tecnológico o no será. Nunca esta afirmación había tomado tanta fuerza. En ocho semanas la Covid-19 ha cambiado prácticamente todas las industrias del mundo. Pero pocos sectores se están reordenando tanto rápidamente como el inmobiliario. ¿Quién no se plantea estos días lo importante que es realmente el concepto de «hogar», como un refugio seguro, como escuela de facto o como oficina de trabajo improvisada? Sin lugar a duda, estamos repensando los espacios en los que vivimos y, más importante aún, qué exigimos a partir de ahora a estos espacios. Del mismo modo, la oficina y otras áreas abiertas tal y como las conocemos posiblemente han desaparecido, pero existen soluciones útiles para los retos post Covid a corto, medio y largo plazo. Y como siempre, la tecnología puede ayudar.

 

Uno de los pocos aspectos positivos de la pandemia del nuevo coronavirus es el impulso de la digitalización. Aunque se ha tenido que hacer a toda prisa y tomando atajos, las medidas de confinamiento y distanciamiento social, necesarias para frenar la evolución de los contagios, han situado algunas de las tecnologías ya existentes en una posición aún más relevante.

 

El ecosistema Proptech en Europa está formado por 2.899 startups, según el informe Demystifying Proptech de Proptech House. Cada una de estas empresas busca impulsar el negocio inmobiliario a través de soluciones tecnológicas, innovadoras y eficientes para responder las necesidades de todos los actores del mercado. Hablamos tanto de los profesionales y proveedores de servicios, como de los agentes inmobiliarios o de los propios usuarios, es decir, de cualquier servicio relacionado con el Real Estate.

 

El Proptech está definiendo el futuro del sector inmobiliario, sobre todo en cuanto al marketing y la experiencia del usuario. Tanto Startups, Scale-Ups, como las grandes compañías del sector están ofreciendo nuevos servicios para optimizar los resultados a través de la innovación y la transformación digital. La necesidad de adaptarse a la nueva realidad anunciada ha llevado a las empresas inmobiliarias a invertir en tecnología y digitalización. Nos encontramos ante un nuevo paradigma según el cual todo lo que se pueda hacer a través de la tecnología, se hará: más teletrabajo, más visitas de clientes por videoconferencia, visitas de los inmuebles con realidad virtual, adopción masiva de la firma digital, más inversión en Big Data, pagos electrónicos, crowdlending, crowdfunding inmobiliario, y otras opciones que quizá tardarán más en consolidarse como la inteligencia artificial. Pero, en definitiva, una apuesta por la innovación como elemento transformador del sector inmobiliario.

 

El ecosistema tecnológico de Barcelona se ha posicionado como quinto en el ámbito europeo, como ciudad tractora de talento, como urbe que impulsa los cambios y las tecnologías que deben llevarla a posicionarse como una de las smart cities del mundo. Ahora es el momento de coger impulso y afrontar los retos que plantea el bloqueo actual. El sector es consciente y ya ha empezado a reaccionar. La Asociación de Agentes Inmobiliarios de Cataluña (AIC) y el Colegio de Agentes de la Propiedad de Barcelona (COAPI) han presentado la primera edición del Mapa Proptech que agrupa hasta el momento un total de 151 empresas que pueden ayudar a transformar rápidamente las compañías del sector.

 

¿El Covid-19 representa el impulso definitivo del Proptech? Una de las consecuencias inevitables de la pandemia es que el Real Estate se transformará en algo que no era antes. Aún está por ver, pero las empresas del sector inmobiliario, inmersas ahora mismo en un proceso darwiniano repentino, necesitan ganar flexibilidad, adaptabilidad y capacidad de cambio para sobrevivir en la era post Covid.

change to survive in the post-Covid era.