Desde el 1 de enero de 2020 ha entrado en vigor la zona de bajas emisiones (ZBE) permanente en toda la ciudad de Barcelona y una parte o la totalidad de los municipios de Hospitalet de Llobregat, Cornellà de Llobregat, Esplugues de Llobregat y Sant Adrià de Besòs, con una superficie total de 95 kilómetros cuadrados. Esta medida limitará la circulación de los vehículos más contaminantes, reducirá las emisiones de NO2 y mejorará la calidad del aire.

Se estima que la entrada en vigor de la ZBE conllevará la reducción de la circulación de 125.000 vehículos sin etiqueta ambiental de la DGT, lo que permitirá disminuir un 15% la contaminación del aire en Barcelona en 2024.

Esta medida pone Barcelona al nivel de otras ciudades europeas en materia medioambiental. Por ejemplo, Bruselas, Londres, París, Milán o Rotterdam son algunas de las más de doscientas ciudades europeas que ya disponen de zonas de bajas emisiones.

Las restricciones en la zona de bajas emisiones afectan a todos los vehículos que no tengan el distintivo ambiental de la DGT, que certifica que son aptos para circular. Los vehículos que no tienen distintivo ambiental son:

  • Turismos de gasolina anteriores a Euro 3 matriculados antes de enero del año 2000 y diesel anteriores a Euro 4 matriculados antes de enero de 2006.
  • Motos, ciclomotores y cuadriciclos anteriores a Euro 2 matriculados antes de 2003.

Progresivamente (a partir del 2021) también quedarán afectados las furgonetas (N1), los camiones (N2, N3) y los autobuses (M2, M3) sin etiqueta ambiental:

  • Furgonetas (categoría N1) de gasolina anteriores a la norma Euro 3 (habitualmente matriculados antes de 2000) y los diesel anteriores a la norma Euro 4 (habitualmente matriculados antes de 2005 o 2006).
  • Camiones (N2 y N3) y autobuses (M2 y M3) anteriores a la norma Euro 4 (habitualmente matriculados antes de 2006 o 2007).

Los vehículos de emergencias (policía, bomberos y ambulancias), vehículos de personas con movilidad reducida y servicios esenciales podrán circular por la Zona de Bajas Emisiones independientemente de su etiqueta de la DGT.

La colocación del distintivo no es obligatoria. La Guardia Urbana de Barcelona controlará la circulación leyendo las matrículas de los vehículos a través de cámaras instaladas en las entradas de la Zona de Bajas Emisiones. Las cámaras registrarán las matrículas de los vehículos que no cumplan la normativa, pero no se aplicarán sanciones y se enviará un único aviso informativo a los infractores reincidentes. Las multas serán leves, graves o muy graves y de una cuantía de 100 euros, y se empezarán a hacer efectivas el 1 de abril de 2020.